Con el pasar del tiempo, y en el que se ve más claridad en la forma de concebir los diferentes jardines, se sabe claramente cuál es la esencia del trabajo, en el que me ubico inicialmente en la geografía y sus variables y en la infinita riqueza vegetal del trópico, leo la inmensidad de posibilidades para componer con soltura, libertad, espontaneidad, naturalidad, acompañando espacios que trasmitan y generen sensaciones, porque el trabajar con seres vivos lo lleva a uno a la necesidad y responsabilidad de alimentar el espíritu de quienes lo viven y valoran.